Los Ángeles, Estados Unidos.- El cineasta mexicano Guillermo del Toro confirmó recientemente que durante un período importante de su vida vivió en casa del director canadiense James Cameron, en una etapa marcada por el intercambio creativo, el apoyo personal y largas jornadas compartidas viendo anime. La revelación, hecha en una entrevista, arroja luz sobre una amistad forjada desde hace décadas y que ha trascendido lo profesional para convertirse en una conexión profunda y fraterna.
El vínculo entre ambos directores se remonta a los años noventa, cuando Del Toro comenzaba a abrirse paso en la industria cinematográfica con su estilo distintivo, mientras Cameron ya se encontraba consolidado como una de las figuras más influyentes del cine de ciencia ficción. Desde entonces, su relación se fortaleció a través del respeto mutuo, la admiración artística y la solidaridad en momentos críticos.
Uno de esos momentos fue determinante en su historia compartida: el secuestro del padre de Del Toro en México. Al enterarse del suceso, Cameron intervino directamente, contratando a un negociador británico y ofreciendo apoyo financiero. Ese gesto, calificado por Del Toro como una muestra de humanidad extraordinaria, marcó un punto de no retorno en su amistad.
En la entrevista, Del Toro recordó con afecto su estadía en la residencia de Cameron, una etapa que coincidió con proyectos en gestación y sueños aún por concretar. Lo que comenzó como una solución temporal se convirtió en una convivencia entrañable, marcada por rutinas compartidas y un diálogo constante sobre el arte y el cine. Entre las anécdotas destacadas, el director mexicano mencionó que ambos pasaban horas viendo anime, un interés que los conectaba aún más. Cameron le mostró Patlabor , mientras que Del Toro respondió con Battle Angel , material que más adelante influiría en uno de los proyectos visuales de Cameron.
El realizador de La forma del agua recordó que durante ese tiempo Cameron ya hablaba de Avatar , un concepto que empezaba a tomar forma en sus ideas. Aquellas conversaciones nocturnas, según Del Toro, fueron testigos silenciosos del origen de lo que hoy es una de las franquicias cinematográficas más ambiciosas del siglo XXI.
Actualmente, ambos cineastas atraviesan momentos destacados en sus respectivas carreras. Del Toro ha alcanzado un nuevo hito con Frankenstein , su versión de la obra de Mary Shelley, que se ha convertido en la película más vista de Netflix y ha recibido elogios por su sensibilidad estética y su fidelidad al espíritu trágico del texto original. En paralelo, James Cameron se prepara para el estreno de Avatar 3 , programado para el 18 de diciembre. Aunque Del Toro confirmó que ya tuvo oportunidad de verla, evitó ofrecer detalles, limitándose a destacar la capacidad de Cameron para construir una mitología propia, a la altura de creadores como George Lucas o L. Frank Baum.
Para Del Toro, Avatar representa una síntesis de estética, filosofía y crítica ambiental, entrelazadas en un universo coherente y vibrante. Su reconocimiento hacia ese trabajo confirma no solo su aprecio por la obra de Cameron, sino también la profunda conexión artística y humana que los une desde hace más de tres décadas.
¿Quieres mantenerte a tanto de todas las noticias hoy en Puebla? ¡Explora más en nuestro portal ahora mismo!
Foto Especial
Djs