Ciudad de México, México. – Un estudio reciente de la Universidad de Oxford y el Florida Institute of Technology sugiere que el beso en los labios tiene un origen mucho más antiguo de lo que se creía: habría surgido en el ancestro común de los grandes simios hace entre 21.5 y 16.9 millones de años , según los resultados publicados en la revista científica Evolution and Human Behavior .
La investigación, difundida por Oxford a través de un comunicado institucional, utilizó comparaciones entre primates actuales y modelos evolutivos filogenéticos para rastrear el surgimiento del contacto boca con boca no agresivo y sin transferencia de alimento . De acuerdo con Reuters , el estudio considera este comportamiento un rasgo ancestral dentro del linaje de los grandes simios, mientras que CNN destacó que los hallazgos sitúan el origen del beso mucho antes de la aparición del Homo sapiens , hace unos 300 mil años .
Cómo se rastreó un comportamiento sin fósiles
El equipo científico analizó registros documentados de besos en primates , incluyendo chimpancés, bonobos, orangutanes, gorilas y monos del Viejo Mundo , a partir de estudios previos, reportes de campo y material audiovisual.
Para reconstruir un comportamiento que no deja evidencia fósil , las investigadores aplican técnicas estadísticas bayesianas que permiten estimar rasgos de ancestros extintos calculando en la observación de especies vivas. Mediante un catálogo de comportamientos , la elaboración de un árbol filogenético actualizado y millones de simulaciones informáticas , el modelo identificó al ancestro común de los grandes simios como el origen más probable del beso.
Oxford explicó que estas herramientas permiten inferir comportamientos antiguos cuando varias especies emparentadas comparten conductas similares. CNN destacó que humanos, chimpancés y bonobos exhiben formas documentadas de besos en la boca , lo que sugiere una continuidad evolutiva de este gesto.
Antes del Homo sapiens
Según Reuters , el rango temporal estimado ubica la práctica del beso millones de años antes del surgimiento de los humanos modernos . El estudio plantea que este comportamiento pudo conservarse entre los grandes simios a lo largo del tiempo, mientras que algunos monos habrían desarrollado gestos similares de manera independiente.
El modelo también evaluó si especies humanas extintas, como los neandertales , pudieron practicar el beso. Los resultados indican una alta probabilidad de que los ancestros comunes de humanos y neandertales ya muestren este comportamiento. CNN recordó que se han encontrado evidencias de intercambio de bacterias orales entre ambas especies, lo que refuerza esta posibilidad.
El beso en la diversidad humana
El estudio señala que el beso romántico o sexual no es universal: solo se ha documentado en aproximadamente la mitad de las culturas humanas estudiadas. Esta variabilidad sugiere que, aunque el comportamiento tiene raíces biológicas , su expresión cultural depende de factores sociales y simbólicos.
Los investigadores también propusieron que ciertos comportamientos de cuidado materno en primates —como el contacto boca con boca entre madre y cría— pudieron servir como base biológica para la evolución del beso, que más tarde adquirió funciones afectivas o sexuales.
Un comportamiento con múltiples funciones
El equipo de Oxford revisó distintas hipótesis sobre las posibles funciones del beso: reforzar vínculos sociales , facilitar conductas sexuales , evaluar la compatibilidad biológica o incluso intercambiar microorganismos . Sin embargo, la investigación subraya que no existe una explicación única y que serán necesarias más observaciones de primates silvestres para comprender mejor cómo y por qué este gesto se distribuye en la naturaleza.
No te pierdas ninguna actualización importante. Explora nuestro portal para seguir informado sobre las últimas noticias en Puebla.
foto: Cortesia
Djs