En el mercado de la inteligencia artificial, el control de las plataformas de mensajería se ha convertido en un nuevo campo de disputa entre grandes tecnológicas y reguladores. En ese contexto, Meta Platforms planteó en Europa un esquema que permitiría a empresas rivales utilizar temporalmente su infraestructura de WhatsApp, aunque con la posibilidad de cobrar tarifas una vez alcanzado cierto nivel de uso.
La compañía, propietaria de WhatsApp, Facebook e Instagram, busca con esta medida responder a las exigencias de la Unión Europea, que mantiene abiertas investigaciones sobre posibles prácticas anticompetitivas en el sector digital, especialmente en el desarrollo de asistentes basados en inteligencia artificial.
De acuerdo con información difundida por fuentes cercanas al proceso, la propuesta de Meta contempla un acceso inicial gratuito a la API de WhatsApp Business para desarrolladores de chatbots de IA, incluidos algunos vinculados con proyectos relacionados a OpenAI. Sin embargo, el esquema cambiaría a un modelo de pago cuando se rebase un límite específico de mensajes enviados a usuarios.
Este planteamiento fue presentado recientemente ante la Comisión Europea, que analiza distintas alternativas para garantizar que el ecosistema de mensajería no quede cerrado a la competencia, mientras continúa la revisión sobre el comportamiento de las grandes plataformas tecnológicas.
El debate gira en torno a cómo equilibrar la innovación con la competencia. Meta argumenta que su propuesta mantiene abierto el acceso a su infraestructura durante la fase inicial de pruebas y adopción, mientras que ajusta el modelo económico conforme aumenta el volumen de interacción.
Una API (Interfaz de Programación de Aplicaciones) permite que distintos sistemas informáticos se conecten entre sí. En este caso, habilitaría que chatbots externos operen dentro de WhatsApp para interactuar directamente con los usuarios, lo que abre la puerta a nuevos servicios automatizados de atención y conversación.
No obstante, la propuesta no ha sido bien recibida por todos los actores del sector. Empresas como la estadounidense The Interaction Company, creadora del asistente Poke.com, y la startup francesa Agentik, han señalado que el modelo no resuelve los problemas de competencia que han denunciado ante los reguladores europeos.
Ambas compañías consideran que las condiciones planteadas mantienen una ventaja estructural para Meta y han pedido que la Comisión Europea considere medidas más estrictas si no se modifican los términos del acceso.
Entre las críticas también destaca la percepción de que el esquema podría no aplicarse en igualdad de condiciones para los propios sistemas de inteligencia artificial de Meta. Sin embargo, hasta el momento, el chatbot Meta AI no utiliza la API de WhatsApp de la misma manera que los servicios externos.
El origen del conflicto se remonta a inicios de año, cuando Meta limitó el uso de chatbots externos dentro de su plataforma de mensajería. Posteriormente, la empresa abrió la posibilidad de acceso mediante pago, lo que derivó en nuevas objeciones por parte de reguladores europeos y en la suspensión temporal de tarifas durante el proceso de negociación.
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xmh