La situación de Tylor Chase, actor conocido por su participación en la serie “Manual de supervivencia escolar de Ned”, volvió a generar preocupación luego de que fuera visto nuevamente en situación de calle en Estados Unidos. El caso ha reactivado la conversación sobre las dificultades que enfrentan algunos exactores infantiles al lidiar con problemas de salud mental y adicciones lejos de los reflectores.
El tema tomó mayor visibilidad tras la intervención de Daniel Curtis, compañero de reparto de Chase en la serie de Nickelodeon, quien recientemente se volvió viral por ayudar a otro exintegrante del elenco. Curtis intentó apoyar a Tylor Chase ofreciéndole hospedaje temporal para que pudiera descansar y alejarse de la calle, además de explorar opciones para que recibiera atención especializada.
Rechazo al tratamiento y postura familiar
De acuerdo con información compartida por el padre de Tylor Chase, el actor enfrenta depresión severa y trastorno bipolar, condiciones que han complicado su situación personal. Según su familia, Chase ha rechazado en varias ocasiones recibir tratamiento, ya que no reconoce su enfermedad, lo que ha dificultado los intentos de ayuda.
Daniel Curtis confirmó que, aunque logró alojarlo en un hotel, la situación no se mantuvo. Un día después, Tylor Chase abandonó el lugar, algo que su familia ya había advertido que podía suceder debido a experiencias previas similares. El propio Curtis reconoció que subestimó la complejidad del problema y que no era una solución definitiva.
Ingreso a rehabilitación de corto plazo
Tras salir del hotel, Curtis informó que autoridades estadounidenses localizaron a Tylor Chase y lo ingresaron a un centro de rehabilitación de corto plazo. Aunque no se han dado a conocer detalles del tratamiento, el actor expresó su esperanza de que esta intervención pueda generar un cambio positivo, aunque reconoció que otros intentos previos no han tenido resultados duraderos.
Además, Curtis señaló que un centro de rehabilitación en Tijuana, conocido como La Patrulla Espiritual, se puso en contacto con él para ofrecer un programa de atención a largo plazo. Sin embargo, explicó que una decisión de ese tipo solo puede tomarse con el consentimiento del propio Tylor Chase.
Un proceso que depende del paciente
Curtis subrayó que, aunque existe disposición para ayudar, la rehabilitación a largo plazo requiere la voluntad del paciente, así como el respaldo de su familia. Afirmó que, de estar en sus manos, haría todo lo posible por acompañarlo, pero reconoció que la decisión final corresponde a Chase y a sus seres cercanos.
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xmh