Super Bowl LX: los símbolos del show de Bad Bunny que desataron debate

Por xmontero , 8 Febrero 2026
Sumario
Elementos del show de Bad Bunny en el Super Bowl LX fueron leídos como referencias a migración e identidad latina en Estados Unidos
Cuerpo de la Nota

El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX no solo apostó por ritmos latinos y una producción visual cargada de referencias caribeñas. También provocó una intensa conversación en redes sociales, donde miles de usuarios interpretaron algunos elementos del show como mensajes dirigidos al debate migratorio y al clima político que se vive en Estados Unidos.

Uno de los momentos que más comentarios generó ocurrió cuando Bad Bunny apareció en el escenario acompañado de un niño, mientras sostenía su premio Grammy. En las pantallas del estadio se proyectó la palabra “Conejo”, un detalle que para muchos espectadores no fue casual. De inmediato, usuarios en plataformas digitales relacionaron la escena con el caso ficticio de Liam Conejo Ramos, un niño latino supuestamente detenido por autoridades migratorias, lo que llevó a interpretar el acto como un gesto simbólico hacia las comunidades migrantes.

Aunque el artista no confirmó que se tratara de una referencia directa, el debate creció rápidamente. Para algunos, fue una crítica velada a las políticas migratorias restrictivas impulsadas durante la administración de Donald Trump; para otros, simplemente una provocación artística abierta a la interpretación.

Un balón con mensaje

Otro elemento que alimentó la discusión fue un balón de fútbol americano que Bad Bunny botó durante su presentación. El objeto llevaba escrita la frase “Todos somos América”, lo que reforzó la lectura social del espectáculo. El mensaje fue entendido por muchos como una defensa de la diversidad cultural y de la presencia latina en un país construido a partir de distintas migraciones.

Estas señales, colocadas en uno de los eventos televisivos más vistos del planeta, no pasaron desapercibidas. Para una parte del público, el medio tiempo se convirtió en una plataforma para visibilizar temas que suelen quedar fuera del entretenimiento deportivo.

Puerto Rico en el centro del escenario

Desde el inicio, el show dejó claro su enfoque identitario. Vestido con un uniforme blanco y el número 64, Bad Bunny abrió con “Tití Me Preguntó”, llevando el español al escenario principal del deporte estadounidense. La escenografía recreó paisajes cotidianos de Puerto Rico: campos de caña, puestos de agua de coco, piraguas y una casa típica de barrio.

“Estás escuchando música de Puerto Rico, de los barrios y los caseríos”, dijo el cantante ante el estadio y millones de espectadores alrededor del mundo.

El espectáculo avanzó con temas como “Yo Perreo Sola” y “Party”, acompañado de un cuerpo de bailarinas vestidas en tonos claros. Más adelante, Lady Gaga se sumó al escenario para interpretar una versión con tintes salseros de “Die with a Smile”, mientras el mensaje del show insistía en la libertad y la identidad.

La aparición de Ricky Martin y la presencia constante de la bandera puertorriqueña reforzaron el tono del espectáculo, especialmente durante “El Apagón”, canción asociada a la crisis energética que vive la isla.

Más allá del entretenimiento

El cierre llegó con “Debí tirar más fotos”, tema con el que Bad Bunny obtuvo el Grammy a Álbum del Año, acompañado de fuegos artificiales y una ovación generalizada.

Más allá del impacto musical, la participación del artista marcó un momento histórico: fue el primer solista masculino puertorriqueño en encabezar un medio tiempo del Super Bowl. Para analistas culturales, su presencia confirmó el peso que la comunidad latina ha ganado en la industria del entretenimiento estadounidense.

 

¿Buscando más noticias hoy en Puebla? Sigue leyendo en nuestro portal para mantenerte informado.

foto ilustrativa

xmh

Galería de Imagenes
Imagen
bad bunny
Contador
60
Publicar en
Sección
valoracion
0