El Servicio de Administración Tributaria (SAT) fortaleció su combate contra las empresas que emiten facturas falsas al incluir a 60 nuevos contribuyentes en la lista negra definitiva. Estas compañías no pudieron demostrar que los comprobantes fiscales que emitían correspondían a bienes o servicios reales, por lo que sus operaciones ahora carecen de efecto fiscal.