Para muchos compradores en México, mostrar el ticket de compra al salir de un supermercado, tienda de autoservicio o club de precio se ha vuelto parte de la rutina. Guardias de seguridad o empleados colocados en la puerta suelen pedir el recibo para “verificar” los productos, una práctica que rara vez se cuestiona. Sin embargo, esta costumbre no es obligatoria ni está respaldada por la ley, según ha aclarado la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).