En medio de un clima de inconformidad entre productores del campo, el debate sobre el futuro del maíz mexicano volvió a tomar fuerza luego de que el ministro en retiro José Ramón Cossío advirtiera que el tema podría convertirse en una ficha de presión durante la próxima revisión del T-MEC. La advertencia surge no solo por las protestas de agricultores que exigen mejores precios, sino también por el interés comercial de Estados Unidos, que busca ampliar la presencia del maíz transgénico en la región.