El diario Pittsburgh Post Gazette, de 240 años de antigüedad, cerrará sus puertas tras una prolongada batalla laboral y fallos judiciales que favorecen a su sindicato. El periódico imprimirá su edición final el 3 de mayo, de acuerdo a un comunicado emitido después de que la Corte Suprema de Estados Unidos rechazó su solicitud de suspender la orden de noviembre de un Tribunal Federal de Apelaciones de que se adhiriera a los términos de un acuerdo laboral anterior con su sindicato.
El Post Gazette, el primer diario publicado al oeste de las montañas Allegheny en los Estados Unidos, es uno de los más antiguos y se unirá a una larga lista de periódicos locales que han cerrado en las últimas décadas. Había más de 7 mil 300 periódicos en 2005, pero menos de 4 mil 500 en 2025, según un informe de la Iniciativa de Noticias Locales de la Universidad Northwestern ubicada en Illinois.
Más allá de los culpables habituales como son la caída de los ingresos por publicidad, las bajas ventas de suscripciones y los cambios en los hábitos de los lectores en la era digital, el Post Gazette se vio profundamente afectado por una prolongada batalla laboral.
Decisiones judiciales recientes requerirían que el Post Gazette opere bajo un contrato laboral de 2014 que le impone prácticas operativas obsoletas e inflexibles que no se adaptan al periodismo local actual, escribió el propietario del periódico, Block Communications.
Poniendo fin a más de 3 años de huelga, un grupo de 26 periodistas del Post Gazette volvió a trabajar a fines de noviembre después de que un Tribunal en Filadelfia ordenó a los propietarios del periódico restablecer un contrato negociado colectivamente que garantizaba los beneficios de los empleados, incluyendo atención médica, tiempo libre remunerado y discapacidad a corto plazo.
Los dueños criticaron duramente esa decisión, advirtiendo en un comunicado que si se mantiene, esta decisión probablemente obligará al cierre del Post-Gazette. Tras la orden del Tribunal Supremo de la semana pasada, la familia Block, dueña del periódico desde hace mucho tiempo, cumplió su amenaza.
Los líderes sindicales criticaron a los propietarios del medio y dijeron que optaron por castigar a los periodistas locales y a la ciudad de Pittsburgh, señaló Andrew Goldstein, Presidente del Gremio de Periodistas de Pittsburgh.
Jon Schleuss, Presidente del Sindicato Nacional News Guild CWA, escribió en un comunicado que el diario y la empresa gastaron millones en abogados para luchar contra los trabajadores sindicalizados, los periodistas e infringir la legislación laboral federal y perdieron en todos los niveles, incluso ahora en la Corte Suprema.
De acuerdo al diario The Washington Post, los gemelos John Robinson Block y Allan Block son la última generación de su familia en dirigir el Post-Gazette y su periódico hermano, el Toledo Blade. Las relaciones con el personal se deterioraron bajo su liderazgo. En 2019, con las negociaciones contractuales estancadas y la redacción indignada por la interferencia editorial de la gerencia, los miembros del personal afirmaron que John Block se presentó borracho en la redacción con su hija adolescente y reprendió a los empleados.
El incidente atrajo la atención en EU. En aquel momento, Allan Block defendió a su hermano, diciendo que la frustración por los problemas financieros y de otro tipo en la industria periodística provocó un desafortunado intercambio con empleados, del que he tenido conocimiento.
El paro laboral fue polémico desde su inicio en octubre de 2022, cuando poco más de la mitad de los empleados sindicalizados del periódico votaron a favor de la huelga. Los empleados en huelga fundaron su propia publicación, Pittsburgh Union Progress, para cubrir noticias locales y recaudaron más de un millón de dólares en donaciones de simpatizantes para ayudar a los huelguistas a cubrir sus gastos de manutención. La tensión se intensificó entre los trabajadores en huelga y quienes permanecieron en sus puestos.
Los dueños del periódico dijeron que lamentan profundamente el impacto que el cierre del Post-Gazette tendrá en Pittsburgh.
Al final de cuentas, uno de los medios más antiguos de los Estados Unidos cerrará sus puertas.
clh