El retorno de Blanca Alcalá

Por leticiam , 1 Febrero 2026

Aquel día de 2007, cuando le informaron que sería la candidata del PRI a la presidencia municipal de Puebla, a pesar del rechazo del gobernador Mario Marín, Blanca Alcalá canceló su boleto de avión, que la trasladaría a Madrid para iniciar su doctorado.

La vida le cambió a la política que hace unos días y por decisión propia renunció al partido en el que militó más de cuatro décadas.

En su rostro y sus palabras no hay amargura, era insostenible seguir en una institución que lejos está de ser lo que fue y que ahora atiende a caprichos y la voluntad de su jerarquía, empezando por su presidente Alejandro “Alito” Moreno, quien impidió que fuera candidata a senadora en 2024.

El PRI, que la postuló a la presidencia municipal de una de las principales ciudades del país a pesar de la oposición del gobernador Marín, no existe más.

Alcalá confirmó que presentó su renuncia a la militancia del Revolucionario Institucional, aunque la actual dirigente estatal, Xitlalic Ceja, la invitó a no hacerlo. Dimitió con anticipación y no por carta a la dirigencia priista.

Ahora señala que no busca una nominación a la presidencia municipal de la capital, pero su compromiso con las causas ciudadanas y de los poblanos siguen vigentes, en el PRI ya no existe debate ni apertura para quienes por años dieron su vida al partido.

Aceptó que ha recibido invitaciones partidistas para sumarse a sus filas. Dialogó con ellos y hay coincidencias, pero no hay ninguna decisión tomada.

El presidente estatal panista, Mario Riestra, señaló que Alcalá es un perfil con gran potencial en la entidad poblana y Movimiento Ciudadano no descarta la posibilidad de sumarla a sus filas. En caso de una alianza de ambos partidos en Puebla, la expresidenta municipal recibiría propuestas para un puesto de elección popular, su capital político lo vale.

Una renuncia reciente de un priista fue la de Néstor Camarillo Medina, el senador dejó al partido en septiembre de 2025 para sumarse a Movimiento Ciudadano y curiosamente fue quien le arrebató la nominación a Alcalá al Senado por su cercanía con Alito Moreno.

Camarillo renunció simultáneamente a su militancia y a la dirigencia estatal del PRI. El exdirigente aceptó la propuesta de Clemente Castañeda, coordinador de Movimiento Ciudadano en el Senado, para sumarse a su bancada. Señaló que se llevó consigo a más de 300 militantes de distintas regiones del estado, lo que supuso un golpe severo a la estructura priista.

En enero de 2024, renunciaron Silvia Tanús, hoy secretaria de Movilidad y Transporte; Jorge Estefan Chidiac, exsecretario de Educación Pública, y Laura Zapata, exdiputada. La salida de estos perfiles confirmó un deterioro en la relación entre la dirigencia y los antiguos cuadros del partido.

También se despidieron de las filas priistas Guadalupe Vargas, actualmente diputada local del Verde Ecologista; José Luis Márquez, ex presidente de Zacatlán, y liderazgos regionales como Aurelio Flores SolanoManuel Orato Vélez y Emiliano Vázquez Bonilla. El PRI perdió también estructuras territoriales en municipios y regiones que dominaba en Puebla.

La renuncia de Blanca Alcalá es consecuencia de ese viejo partido que olvidó sus principios y ahora es manejado por intereses personales y de grupo.

Ella tiene el deseo de mantener su actividad política y académica que, le permitirá respaldar demandas sociales y en su momento políticas.

En su futuro no hay necesariamente candidaturas, pero tampoco rechaza de forma tajante no escuchar propuestas.

Blanca Alcalá está de vuelta.    

De las anécdotas que se cuentan 

La diputada panista Celia Bonaga va a tratar de construir un frente con sus compañeras para que Blanca Alcalá no sea nominada por su partido.

En realidad, son aspavientos, porque todo puede suceder.

Quienes practican la política en serio están seguros que quien sabe sumar, sabe dividir.

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LMR 

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