Aquel día de 2007, cuando le informaron que sería la candidata del PRI a la presidencia municipal de Puebla, a pesar del rechazo del gobernador Mario Marín, Blanca Alcalá canceló su boleto de avión, que la trasladaría a Madrid para iniciar su doctorado.
La vida le cambió a la política que hace unos días y por decisión propia renunció al partido en el que militó más de cuatro décadas.