Desde el triunfó de la Revolución Islámica en Irán, en 1979, el país ha vivido en un contexto de antagonismo sostenido con Estados Unidos y de confrontación existencial con Israel. El régimen considera que estos países son “representantes del mal” y ha insistido en “destruirlos”, para lo cual ha financiado y asesorado a diversos grupos terroristas en la región, como Hezbolá, Hamás o los hutíes.
En estos años, Teherán ha priorizado el fortalecimiento de sus capacidades militares, incluido el desarrollo de su programa nuclear. Sin embargo, este camino ha tenido costos internos. Las sanciones internacionales, el aislamiento financiero y la centralidad del aparato de seguridad han reducido el margen para invertir en actividades productivas y programas sociales. A fines del 2025, ante condiciones económicas de deterioro, inició el estallido de protestas que se extendió rápidamente. Al movimiento se incorporaron llamadas de cambio profundo del régimen. El Gobierno, por su parte, ha respondido con una represión brutal. Al momento de escribir estas líneas, no se sabe el desenlace que tendrá este episodio de efervescencia social.
Irán ha mantenido el gasto militar como una prioridad. En el 2024, destinó 7.9 mil millones de dólares a seguridad, equivalente a un 2 por ciento del PIB,[1] un porcentaje similar al promedio mundial. Sin embargo, el Gobierno enfrenta años de aislamiento económico. Las sanciones internacionales han minado los ingresos por la venta de petróleo y han generado déficits crónicos de gasto público.[2] Al iniciar el 2026, los indicadores mostraban que la economía estaba en problemas, con estimaciones de un crecimiento casi nulo en 2026, en tanto que la tasa inflacionaria anual actual es de más del 40 por ciento.[3] Aunado a ello, el país padece escasez de agua y energía, con efectos directos sobre la vida diaria y la actividad productiva.[4] Asimismo, según reportes, en el 2025, se sumaron a las líneas de pobreza 2.5 millones de personas, que integran ya 35 por ciento de la población. Además, la creación de empleo sigue siendo insuficiente.[5]

A la fecha, la moneda iraní, el rial, está a 1.48 millones por dólar en el mercado abierto, lo que significa una pérdida de más de 60 por ciento en el tipo de cambio paralelo en el último año.[6][7] Además, el banco central decidió poner fin a un programa que permitía a algunos importadores de bienes esenciales acceder a dólares más baratos que en el resto del mercado.[8] Ante la caída estrepitosa de su poder adquisitivo y la volatilidad monetaria, los comerciantes del bazar central de Teherán se quejaron de la situación, cerraron sus locales y salieron a la calle a protestar. Este espacio es un nodo central de comercio y distribución (sobre todo mayorista) que conecta a miles de tiendas y corredores especializados en el centro de la ciudad. Tradicionalmente, estos distribuidores han apoyado al régimen, pero su capacidad económica se ha erosionado. Las autoridades han privilegiado contratos, licencias, divisas y canales de importación para la maquinaria económica del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y las fundaciones religiosas (bonyads)[9]
Al principio, las y los manifestantes exigían “una intervención inmediata del Gobierno para frenar las fluctuaciones del tipo de cambio y definir una estrategia económica clara”. Entonces, el presidente Masoud Pezeshkian afirmó que su Gobierno escucharía las “legítimas demandas” de los inconformes.[10] Como medida de alivio, el Gobierno anunció que haría transferencias generales por el equivalente de unos 7 dólares mensuales durante cuatro meses a la población. Esta noticia se recibió con enojo e incredulidad, y aumentó el malestar en lugar de contenerlo.[11] Persistieron e incluso subieron los precios de los productos básicos y el régimen advirtió contra acaparamiento y sobreprecios.[12]
Eventualmente, estudiantes, mujeres, obreros y grupos de minorías étnicas en las provincias se sumaron a los bloqueos. En una semana, el movimiento ya estaba en todo el país y la queja trascendía lo económico.[13]De demandas específicas para aliviar la coyuntura, la población empezó a articular quejas en contra de la opresión del régimen y la falta de libertades.[14] Aparecieron gritos en contra del líder supremo Alí Jameneí y del aparato que lo sostiene, en especial la Guardia Revolucionaria. Se difundieron reclamos políticos de rechazo al sistema de la República Islámica, exigencias del fin de la represión y liberación de detenidos, y defensa de los derechos civiles.[15]
La respuesta de las autoridades fue de represión. Adjudicaron la culpa de la efervescencia social a la influencia de los gobiernos extranjeros enemigos. Ali Larijani, jefe del máximo organismo de seguridad de Irán, dijo que el presidente Donald Trump, “debería saber que la intervención de Estados Unidos significaría desestabilizar a toda la región” y sugirió que Washington e Israel estaban incitando las protestas.[16]

Según analistas, el régimen empezó a considerar al movimiento como una “amenaza de seguridad extremadamente grave”, que llevó a utilizar a las Fuerzas Terrestres del Cuerpo de la Guardia Nacional en contra de los manifestantes. Después vino el apagón digital que impidió la comunicación de la población iraní con el exterior.[17] Esta práctica ya se había utilizado antes para dificultar la organización social y ocultar violaciones a los derechos humanos. El líder supremo de Irán, Ali Khamenei, dijo que los manifestantes estaban “arruinando sus propias calles” para complacer a Estados Unidos.[18] Las autoridades etiquetaron a las personas que protestaban como “terroristas” y “enemigos de Dios”, figura que se llega a penalizar con la muerte.[19]
En comparación con otras olas de protesta en Irán, la actual destaca por su amplitud territorial y su saldo letal. Es una de las más extendidas desde 1979 y comparable con las de 2019 y 2022. En el momento más álgido de este episodio, se reportaron 179 protestas en 27 provincias. A partir del 12 de enero la intensidad disminuyó, algo que puede reflejar tanto la represión como el subregistro del movimiento debido al corte digital.[20] Al momento de escribir estas líneas, se sabe que hay miles de muertos, sin un cálculo preciso todavía de las pérdidas.
Reacciones de Estados Unidos y Medio Oriente
Desde que la represión se intensificó, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que intervendría si había manifestantes muertos. En su narrativa pública, el punto central ha sido detener la violencia estatal.[21]En el ámbito económico, el mandatario anunció un arancel de 25 por ciento a productos de cualquier país que “haga negocios con Irán”, buscando elevar el costo externo de sostener al régimen y “asfixiar” su margen financiero, de por sí muy complicado.[22] Por otra parte, están en el aire diversas opciones que incluyen despliegue militar, acciones económicas adicionales, herramientas cibernéticas y presiones diplomáticas.[23]El 13 de enero, el presidente Trump emitió una amenaza explícita. No solo pidió que los iraníes continuaran en las calles, sino que llamó a “tomar sus instituciones”, en espera de la llegada de ayuda del exterior que “iba en camino”. [24]

Israel, por su parte, ha transmitido apoyo a los manifestantes, pero ha sido prudente en sus declaraciones. El primer ministro, Benjamín Netanyahu dijo que sigue de cerca la crisis, elogió el “heroísmo” de los iraníes y expresó su deseo de que la nación persa sea “liberada del yugo de la tiranía”, mientras condenó la muerte de civiles. Al mismo tiempo, algunas fuentes señalan que el Gobierno prefiere no desempeñar un papel protagónico en el movimiento para no alimentar la narrativa de la “injerencia externa”. Entre tanto, el país se mantiene en alerta de seguridad ante posibles respuestas de Teherán.[25]
Por otra parte, según reportes, Arabia Saudita, Omán y Qatar están presionando a Estados Unidos para que no ataque a Irán. Los países árabes están preocupados por las posibles repercusiones internas y por una eventual interrupción de los envíos de petróleo que pasa por el Estrecho de Ormuz. En específico, funcionarios sauditas han asegurado que no participarán en un conflicto ni permitirán el uso de su espacio aéreo para una eventual operación militar en contra de Teherán.[26]
¿Qué depara el futuro?
Ahora, ¿qué significa esta ola de protestas y la represión del régimen? ¿Estamos ante un cambio inminente? Hay analistas que consideran probable una transformación política. Por ejemplo, Karim Sadjadpour y Jack A. Goldstone señalan que Irán cumple con casi todas las condiciones necesarias para una “revolución”: crisis fiscal, élites divididas, oposición diversa, narrativa convincente de resistencia y un ambiente internacional favorable.[27] Otros analistas coinciden en que hay una ventana real de cambio, sobre todo por la debilidad acumulada del Estado. Además, las protestas ocurren en un contexto especialmente adverso de daños recientes a la infraestructura estratégica, malos manejos, desgaste regional y presión interna, lo que reduce el margen de maniobra del régimen.[28]
En la misma línea, estudiosos señalan que la crisis del rial y la economía pueden ser “existenciales” porque han erosionado la base social del régimen, incluso en sectores tradicionalmente conservadores, como los comerciantes del bazar de Teherán.[29] El canciller alemán, Friedrich Merz, coincide con la postura de que se avecina un cambio y ha comentado que el liderazgo de Irán está en sus “últimos días y semanas”.[30]

Otras observaciones son más cautelosas: la historia iraní muestra que las protestas masivas no alientan automáticamente una transición porque el régimen conserva un aparato coercitivo sólido, tiene redes clientelares fuertes y puede articular una respuesta coordinada. En varias ocasiones, en Irán se han observado olas de malestar social con un patrón que incluye demandas económicas de la población, escalamiento político, represión y repliegue. Mientras no exista una oposición organizada en todo el territorio y un líder visible, será difícil que la presión pueda llevar a un cambio político.[31] Reza Pahlavi, hijo exiliado del difunto sha, ha alentado las protestas, pero no es un actor con fuerza nacional.[32]
El European Policy Centre señala que el resultado más probable es una mezcla de endurecimiento, concesiones económicas puntuales y purgas selectivas, antes que una caída rápida del régimen.[33] Otras voces manifiestan su preocupación de que, sin un cambio de fondo, la política se puede endurecer y aumentar todavía más la represión.[34] Estamos a la expectativa de qué es lo que pasará en Irán y si, esta vez, las protestas terminarán por generar un cambio político sustancial. Por supuesto, desde este espacio, rechazamos toda muestra de violencia, sea doméstica o entre países, para resolver diferencias. La única vía para gestionar los problemas debe ser mediante el diálogo. Todas las voces deben ser respetadas. La razón y los argumentos deben prevalecer.
Fuentes:
[1] SIPRI, “SIPRI Fact Sheet. Trends in World Military Expenditure, 2024,” abril de 2025, https://www.sipri.org/sites/default/files/2025-04/2504_fs_milex_2024.pdf.
[2] Djavad Salehi-Isfahani, “The economic roots of Iran’s unrest”, The Japan Times, 13 de enero de 2026 https://www.japantimes.co.jp/commentary/2026/01/13/world/economics-behind-irans-protests/.
[3] Fondo Monetario Internacional, “Islamic Republic of Iran: At a Glance,” consultado el 13 de enero de 2026, https://www.imf.org/en/countries/irn.
[4]Scott N. Romaniuk & Erzsébet N. Rózsa & László Csicsmann, “Iran’s Water Crisis: A National Security Imperative”, Geopolitical Monitor, 27 de diciembre de 2025, https://www.geopoliticalmonitor.com/irans-water-crisis-a-national-security-imperative/.
[5] The World Bank, “Islamic Republic of Iran”, s.f. Consultado el 13 de enero de 2026 en: https://www.worldbank.org/ext/en/country/iran#tab-economy.
[6]Reuters, “Iran currency plunges to record lows amid escalating U.S. tensions”, 8 de febrero de 2025, https://www.reuters.com/markets/currencies/iran-currency-plunges-record-lows-amid-escalating-us-tensions-2025-02-08.
[7]Rylan Chase, “Iran Currency Crash: Does the Rial Really Go to “Zero”?”, EBC, 13 de enero de 2025, https://www.ebc.com/forex/iran-currency-crash-does-the-rial-really-go-to-and-quot-zero-and-quot.
[8]Mostafa Salem, “Why are there mass protests in Iran, and could the US get involved?”, CNN, 12 de enero de 2026, https://edition.cnn.com/2026/01/12/middleeast/iran-mass-protests-explained-intl.
[9]Kayhan Valadbaygi, “Why the once loyal bazaar merchants are now protesting in Iran”, Al Jazeera, 10 de enero de 2026, https://www.aljazeera.com/opinions/2026/1/10/why-the-once-loyal-bazaar-merchants-are-now-protesting-in-iran.
[10] France24, “El presidente de Irán insta al Gobierno a escuchar las “demandas legítimas” de los manifestantes”, 30 de diciembre de 2025, https://www.france24.com/es/medio-oriente/20251230-el-presidente-de-ir%C3%A1n-insta-al-gobierno-a-escuchar-las-demandas-leg%C3%ADtimas-de-los-manifestantes.
[11] Financial Times, “Iranians protest over economic pain”, 9 de enero de 2026, https://www.ft.com/content/d925b7d1-65c1-4ed6-9557-5d0b992e4e51.
[12] Reuters, “Iran warns suppliers against overpricing or hoarding goods,” 8 de enero de 2026, https://www.reuters.com/world/middle-east/iran-warns-suppliers-against-overpricing-or-hoarding-goods-2026-01-08/
[13]Karl Vick, “What’s Happening in Iran Right Now, Explained”, Time, 13 de enero de 2026, https://time.com/7345555/iran-protests-deaths-us-trump-israel/.
[14]Ali Falahi y Ángeles Espinosa, “Pagar el aceite a plazos o dormir en las azoteas: el colapso económico, la chispa que ha incendiado Irán”, El País, 14 de enero de 2026, https://elpais.com/internacional/2026-01-14/pagar-el-aceite-a-plazos-o-dormir-en-las-azoteas-el-colapso-economico-la-chispa-que-ha-incendiado-iran.html.
[15]Al Jazeera, “Protests grow as Iran’s economy worsens”, 6 de enero de 2026, https://www.aljazeera.com/news/2026/1/6/protests-grow-as-irans-economy-worsens.
[16] Publicación en X de Ali Larijani, 2 de enero de 2026, https://x.com/alilarijani_ir/status/2007022780529664359.
[17]Patricia Fernández de Lis, “Apagón de internet en Irán: así funciona el arma digital de los regímenes autoritarios para acallar a la población”, El País, 12 de enero de 2026, https://elpais.com/tecnologia/2026-01-12/apagon-de-internet-en-iran-asi-funciona-el-arma-digital-de-los-regimenes-autoritarios-para-acallar-a-la-poblacion.html.
[18]William Christou y Deepa Parent, “New protests erupt in Iran as supreme leader signals upcoming crackdown”, The Guardian, 9 de enero de 2026, https://www.theguardian.com/global-development/2026/jan/09/iran-supreme-leader-harsher-crackdown-protest-movement-swells.
[19]CNN, “January 11, 2026 — Iran protest death toll tops 500”, 11 de enero de 2026, https://edition.cnn.com/world/live-news/iran-protests-01-11-26.
[20] Institute for the Study of War, “Iran Update, January 12, 2026”, 12 de enero de 2026, https://understandingwar.org/research/middle-east/iran-update-january-12-2026/.
[21] Franco Ordoñez, “Trump continues to threaten military action against Iran”, NPR/TPR, 13 de enero de 2026, https://www.tpr.org/2026-01-13/trump-continues-to-threaten-military-action-against-iran.
[22] Pesha Magid y Jeff Mason, “Trump tells Iranians to keep protesting, says ‘help is on its way’”, Reuters, 13 de enero de 2026, https://www.reuters.com/world/middle-east/trump-tells-iranians-keep-protesting-says-help-is-its-way-2026-01-13/.
[23] Jana Choukeir, Nayera Abdallah y Tala Ramadan, “Trump weighs response to Iran crackdown, Tehran says communication open with US”, Reuters, 12 de enero de 2026, https://www.reuters.com/business/media-telecom/trump-says-weighing-tough-response-iran-crackdown-says-tehran-called-negotiate-2026-01-12/.
[24] Publicación de Donald Trump en Truth Social, 13 de enero de 2026, https://truthsocial.com/@realDonaldTrump/posts/115888317758045915.
[25] Melanie Lidman, “As Iran protests grow, Israel watches closely but prefers to remain on sidelines”, The Times of Israel ,11 de enero de 2026, https://www.timesofisrael.com/as-iran-protests-grow-israel-watches-closely-but-prefers-to-remain-on-sidelines/.
[26]Summer Said y Omar Abdel-Baqui, “Iran’s Gulf Rivals Warn U.S. Against Strike on Tehran”, The Wall Street Journal, 13 de enero de 2026, https://www.wsj.com/world/middle-east/irans-gulf-rivals-warn-u-s-against-strike-on-iran-1388236e.
[27]Karim Sadjadpour y Jack A. Goldstone, “Is the Iranian Regime About to Collapse?”, The Atlantic, 10 de enero de 2026, https://www.theatlantic.com/international/2026/01/iran-revolution-protests-collapse/685578/.
[28]Council on Foreign Relations, “Iran Cracks Down on Protests,” 12 de enero de 2026, https://www.cfr.org/article/iran-cracks-down-protests-0.
[29] Alireza Nader, “Iran’s Currency Crisis Could Be the Regime’s Downfall”, Foreign Policy, 9 de enero de 2026, https://foreignpolicy.com/2026/01/09/iran-protests-rial-currency-economy-crisis/.
[30] Reuters, “Iran’s leadership is in its ‘final days and weeks’, Germany’s Merz says”, 3 de enero de 2026, https://www.reuters.com/world/irans-leadership-is-its-final-days-weeks-germanys-merz-says-2026-01-13/.
[31] Eric Lob, “Iran’s Protests Are Following a Familiar Pattern”, Carnegie Endowment for International Peace, 12 de enero de 2026, https://carnegieendowment.org/emissary/2026/01/irans-protests-pattern-trump-regime?lang=en.
[32]Reuters, “Son of Iran’s toppled shah seeks a role as protests expand”, 11 de enero de 2026, https://www.reuters.com/world/middle-east/son-irans-toppled-shah-seeks-role-protests-expand-2026-01-11/.
[33] European Policy Centre, “Iran at a crossroads: Repression, resistance and scenarios”, 13 de enero de 2026, https://www.epc.eu/publication/iran-at-a-crossroads-repression-resistance-and-scenarios/.
[34]Caolán Magee, Ali Harb y Edna Mohamed, “Iran protest updates: Trump to Iranians- ‘keep protesting, help on the way’”, Al Jazeera, 13 de enero de 2026, https://www.aljazeera.com/news/liveblog/2026/1/13/iran-protests-live-tehran-says-its-prepared-for-any-move-by-trump.
clh