Tehuacán, Pue.-La denuncia de presunta tala clandestina en comunidades de Coyomeapan derivó en un grave señalamiento por la desaparición de dos pobladores de la inspectoría de Ixtlahuac, quienes presuntamente habrían sido privados de su libertad por autoridades auxiliares de Ixtlahuac y personas vinculadas a actividades ilegales, de acuerdo con lo que informó el Movimiento de Autogestión Social, Campesino, Indígena, Popular (MASCIP).
El dirigente de esta organización en la región, José Luis Leyva Machuca, informó que Rufino Ramírez Palacios y José Guadalupe Santiago fueron sacados de sus domicilios por la fuerza por un grupo de más de 30 personas, sin que existiera orden de aprehensión o notificación oficial alguna. Entre los participantes, aseguró, se encontraba el inspector de Ixtlahuac, identificado como Cristóbal.
Según el activista, ambos pobladores habían manifestado públicamente su inconformidad en redes sociales por la tala ilegal que se registra en distintas comunidades del municipio, postura que coincidía con señalamientos previos realizados por el propio MASCIP.
Leyva Machuca advirtió que la privación de la libertad de estas personas representa un caso de posible desaparición forzada y responsabilizó directamente a la autoridad de la inspectoría de cualquier daño físico o agresión que pudieran sufrir las víctimas.
El dirigente lamentó que, en lugar de actuar para frenar el saqueo de los recursos naturales, autoridades comunitarias presuntamente estén protegiendo a grupos dedicados a la tala clandestina. Por ello, exigió al ayuntamiento de Coyomeapan y al Gobierno del Estado una investigación inmediata sobre la actuación del inspector señalado.
Indicó que el problema de la deforestación ilegal se ha intensificado en al menos siete localidades del municipio, entre ellas Ixtlahuac, Matlahuacala y Tlixco, donde el daño ambiental es cada vez más visible.
Finalmente, consideró urgente la intervención de los tres niveles de gobierno para detener estas actividades ilícitas y garantizar la seguridad de los habitantes, al advertir que la desaparición de dos pobladores evidencia el riesgo que enfrentan quienes denuncian o se oponen a la tala ilegal en la región.
Foto: Yomara Pacheco
cdch