Lo que comenzó como enfrentamientos localizados en Medio Oriente se ha trasladado ahora a distintos puntos del mundo, con incidentes recientes en Sri Lanka, Turquía, Azerbaiyán y Chipre. Expertos advierten que estas acciones reflejan un conflicto que no se limita a la región, y que el riesgo de involucrar a más países aumenta cada día.