Ciudad de México, México. —En plena discusión sobre una posible alza fiscal al sector refrescante a partir de 2026, surge un caso polémico: la bebida Electrolit, comercializada por Grupo PiSA, contiene una proporción de glucosa 3.7 veces mayor a la recomendada por organismos internacionales, pero ha evitado millones de pagos de impuestos gracias a su clasificación como medicamentos.