La revista norteamericana Vanity Fair publica un reportaje sobre el Presidente de los Estados Unidos, John Fitzgerald Kennedy, quien filma una película en la que representó su propia muerte... dos meses antes de ser asesinado.
La película la dirige su esposa, Jacqueline Bouvier Kennedy, se filma en Hammersmith Farm, la casa de la infancia de la Primera Dama. La cinta muda, dura 16 minutos y se filma el fin de semana del 21 y 22 de septiembre de 1963.