El Poder Judicial de la Ciudad de México (PJCDMX) enfrenta una compleja combinación de crisis institucional, conflictos laborales, rezagos operativos y, más recientemente, de un atentado que mediáticamente alimenta versiones sobre vínculos ocultos.
En el centro se encuentra el órgano judicial de la capital, cuya gestión en manos de Rafael Guerra Álvarez ha sido blanco de ataques y señalamientos, algunos infundados, otros derivados de deficiencias reales.