Atlixco.— Cada mañana y cada tarde en la colonia Cabrera, a unos 12 minutos de la cabecera, se repite una escena que parece sacada de una preocupación urbana: decenas de adolescentes, entre ellos alumnos de la Secundaria Técnica 104 Batallón Libres de Atlixco y del Centro de Bachilleres del Estado de Puebla (COBAEP), se ven obligados a viajar en microbuses saturados al límite, literalmente colgados de las puertas y ventanas.