Este Viernes Santo, el tradicional puerto de Acapulco se llenó de vida y color, con miles de visitantes que eligieron las playas de Caleta y Caletilla para iniciar sus vacaciones de Semana Santa. Lejos de ser un día cualquiera, la jornada se convirtió en un termómetro del regreso del turismo a la zona, evidenciando la recuperación económica del puerto.