El puerto de Acapulco vivió un Viernes Santo marcado por tragedias y hechos violentos en medio de la alta afluencia turística que caracteriza la Semana Santa. Entre accidentes carreteros, agresiones y muertes por ahogamiento, las autoridades y cuerpos de emergencia trabajaron durante toda la jornada para atender a las víctimas y contener los incidentes.