Se cumplen dos meses en que Xitlalic Ceja García y Lorenzo Rivera Nava asumieron la presidencia y la secretaría general del PRI poblano, respectivamente, y algo que llama la atención, dentro y fuera de este partido, es la actitud acrítica de ambos dirigentes con el gobierno del estado –encabezado por el mandatario Alejandro Armenta Mier— y pareciera que, en lugar de ser líderes de una fuerza política de oposición, fueran un apéndice de la 4T.