Disney anunció una reconfiguración profunda de su estructura directiva que marca el inicio de una nueva etapa en la que la inteligencia artificial (IA) tendrá un papel central en sus producciones cinematográficas . El movimiento redefine el liderazgo del estudio y apunta a una transformación tecnológica que impactará directamente en la forma en que la compañía concibe y produce entretenimiento.