Porque hay cosas que sobran. Y esta, sin duda, es una de ellas
A ver: si la presidenta tiene la popularidad que dice tener (o que las encuestas de opinión aseguran que tiene), ¿para qué necesita organizar un evento para aplaudirse a sí misma? ¿De verdad hacía falta gastar dinero, tiempo y recursos públicos en un acto que parece más fiesta para la mandataria que una rendición de cuentas?