Debido al uso y comercialización de la imagen de Selena Quintanilla, su familia, encabezada por su hermana Suzette, han interpuesto una demanda formal contra la plataforma Shein.
La compañía asiática ha estado vendiendo mercancía con el rostro de la icónica cantante sin contar con ningún tipo de permiso legal, ni siquiera habiendo solicitado el consentimiento previo por parte de los herederos o representantes de la artista.