Las bacterias resistentes a los antibióticos podrían convertirse en el futuro cercano en uno de los retos más urgentes para la salud pública a nivel global. Los Organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la ONU y la FAO advierten que, de no modificarse las tendencias actuales, este fenómeno podría convertirse en la principal causa de muerte en el mundo hacia 2050, con hasta 10 millones de fallecimientos anuales.