Un grupo de investigadores mexicanos de la UNAM forma parte de un avance médico que podría cambiar el tratamiento de las mordeduras de serpiente en todo el mundo. Se trata de un antiveneno basado en anticuerpos recombinantes, capaz de neutralizar toxinas de especies tan letales como las cobras, mambas y rinkhals africanas, sin necesidad de recurrir al tradicional suero animal.